El jueves 15 de diciembre del 2005, fallece Julián Marías Aguilera (1914-2005) a los 91 años. Hoy nuestro filósofo cumple un año de ausencia lejos de no-sotros sin darnos las claves esenciales de su “mapa del mundo personal”. Su memoria, parecida a la de España vital, sigue todavía más presente que nunca en nuestra mente y corazón. De él supimos aprender el cómo amar a su tierra haciéndola una preocupación mas que una problema frívola, ajena a todo sentir personal. De él también, aprendimos como debe de ser fiel a su maestro como él fue de todo a José Ortega y Gasset, durante la vida de éste y después de su muerte en una ambiente de absoluto caos moral. La hidalguía filosófica-si nos lo permite la léxica de la emoción- fue su rasgo por autónomacía. Así lo demuestran sus trabajos sobre el filósofo de la razón histórica. El sentido de la camadería tiene en él su esplendor estado. Le gusta la concordia en las ideas mas si estuviesen en la” tierra de las tierras de España”. Por eso escribió su “Tratado de lo mejor” para guiar los perplejos de carne y hueso hacia el sendero luminoso de la convivencia.
Con el motivo de su primera vida póstuma, publicaremos en próximas circunstancias una traducción al árabe de su biografía. Agradeceremos pues a
!Hasta siempre FILÓSOFO¡









